 El gato Exótico es un peluche adorable de nariz chata y ojos muy redondos. La descripción del gato Exótico es prácticamente la misma que la del gato persa, solo que el primero es de pelo corto. Es un gato apacible pero un poco más activo que el persa, curioso, de buen carácter, y muy juguetón. Se lleva bien con sus congéneres y también con los perros. No es demasiado parlanchín y no soporta la soledad. Alcanza la madurez hacia los tres años de edad. Origen: Estados Unidos. Historia: Aproximadamente sobre el año 1960 se llevaron a cabo cruces entre persas y American Shorthair para mejorar el pelaje y su silueta. El Exótico fue reconocido como raza por la CFA en 1966. Durante la selección, se llevaron a cabo cruces con Azules Rusos o Burmeses, pero desde 1987, solo están permitidos los cruces con persas. El Exótico da la impresión de tener una estructura ósea pesada. Es un gato bien balanceado con líneas redondas y suaves. Los ojos separados en una gran cabeza que contribuye al “look” general y la expresión. El pelaje grueso y esponjoso acentúa la imagen aparentemente redondeada de esta raza. Se criaron para cumplir con el estándar persa en casi todos los sentidos, menos en una importante excepción: el pelaje tiene que ser grueso, denso y algo abultado. Dada la facilidad con la que mantiene el pelo lustroso, algunas personas dicen que son el gato persa del hombre vago. Su tamaño mediano es de entre 3 a 6.5 kg. Y su pelo es corto. Para mantener en perfecto estado el pelaje del Exótico, bastara con cepillarlo y peinarlo una vez por semana. Durante la época de muda es imprescindible hacerlo a diario. Son animales tranquilos. Su voz es raramente escuchada. Es una raza ideal para quienes buscan un gato callado, dulce, pacífico y leal. Su comportamiento es similar al del persa, uniendo la dulzura a la vivacidad. Suele ser un gato muy dócil, poco vocalizador, tranquilo pero no apático y sumamente sociable. |